El sentimiento fuzz

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El sentimiento fuzz

¿Qué es el efecto fuzz?

Memphis, USA, el epicentro del folclore blues y rocanrol, también vio nacer un sonido particular que no ha parado de revolucionar la música hasta nuestros días. En 1951, una válvula rota del amplificador Fender Bassman del guitarrista de Brenston and his Delta Cats hizo que el audio de lo que grabó en la canción Rocket 88 registre altos niveles de ganancia haciéndolo distorsionar, sonido característico por la textura quebrada pero acompañada de cálidos armónicos.

Años después, este sonido se replicó con fallas en los circuitos en los canales de las consolas, y, luego salieron pedales portátiles que generaban este audio saturado. Una de las primeras canciones que usa uno de ellos fue Go on Home de Sanford Clark publicada en 1960, en cuyo riff de guitarra se reconoce la textura de distorsión tan pronunciada y grave similar al sonido de una trompeta (tan propio del fuzz). Con el tiempo se siguieron conectaron guitarras, bajos, teclados y demás instrumentos a estos pedales para una infinidad de producciones musicales.

Pero, ¿cómo podemos describir el sonido fuzz? Cuando se consiguen esos altos niveles de saturación con las válvulas estropeadas y ciertos circuitos, se percibe que el audio pierde la definición clara y adquiere una textura rasgada e inestable, como el aceite caliente que hace crujir un alimento, dónde el crepitar de una infinidad de burbujas candentes forman una pared de sonidos nuevos que toman protagonismo (lo que los entendidos llaman armónicos).

Si bien este sonido pudo aparecer en un montón de músicos que experimentaron la eventualidad de tener un equipo defectuoso, fue en la segunda mitad del siglo XX que la música popular se apropia de este sonido para darle personalidad a una amplia diversidad de estilos y estéticas, nuevas texturas y colores útiles para artistas que quisieron representar la ira, el inconformismo, los sueños y la psicodelia, la melancolía e incluso la locura.

Sería imposible atribuirle al fuzz una personalidad universal, y, pero aún creer que es exclusiva de un tipo de música, pues, lo encontramos desde las raíces del rocanrol, en movimientos de finales de los sesentas como la psicodelia y el Glam, en la música progresiva, en los estilos más pesados como el hard rock, punk, metal, grunge, en el rock contemporáneo, e, incluso en la música electrónica que suena en nuestros días.

El fuzz puede ser a la vez enojo y rebelión, y, en otra canción (o para otra persona) representar el placer de las drogas y el sexo, o, la depresión más severa en un tema de los Smashing Pumpkins. Lo único universal es el vigor que tiene este sonido para conmover y despertar sentimientos que compartimos con la música.

En base a lo anterior se formó nuestra radio, música que nació de la revelación de incorporar nuevas texturas que potenciaron diversidad de mensajes y despertaron en los océanos de gente un enérgico crepitar, un baile aparentemente caótico, pero, compartido y real.

¡Sube el volumen y vive fuzz!

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